Le amaba en contra de la razón y en
contra de toda la historia a la que ambos estaban encadenados. Un
beso había bastado para revelarle la verdad, y su ciega resistencia
desde entonces había sido en vano... Recordaba la amargura de su voz
cuando le dijo: «Sé lo difícil que te resulta aceptar la idea de
traicionarme.» ¿Cómo se podía afrontar eso, salvo con el silencio?
Una decisión tan rápida como había sido la suya, un abrazo
apasionado del que no se pudiera escapar, un beso tan ardiente que
no dejara lugar ni a las palabras ni a los pensamientos, sólo a la
embriaguez del contacto. En plena Guerra de Independencia, Sir
Gideon recibe la orden de descifrar la Gran Clave de París, un
complejo código creado para Napoleón. Pero al mismo tiempo el propio
Emperador envía a Delphine a Londres con una delicada misión de
espionaje. Cuando Gideon y Delphine se encuentran frente a frente
pueden luchar por defender sus peligrosos secretos, pero dejan al
descubierto sus corazones. A medida que la pasión los va dominando,
llega el momento en que ambos han de descifrar su propio y complejo
código del amor.