|
Catherina era como una
madre para sus dos hermanastros. Pero su padre, al morir, había
dejado a los niños bajo la tutela de un pariente desconocido: su tío Stefan Medopolis. Catherina no podía soportar la idea de separarse
de los niños, y su único consuelo era acompañarles en el viaje hasta la
isla griega donde vivía su tío. Pero Stefan se proponía también
gobernar la vida de Catherina, sin tener en cuenta sus sentimientos...
A pesar del cariño que sentía por sus hermanos, ¿podría soportar aquella
situación?
Subir
|