| 1) ¿Por qué
eligió a un jeque para ser el protagonista de una de sus novelas?
Elegí a un jeque porque a las lectoras les gusta leer sobre ellos y
quise hacer felices a las lectoras.
2)
Cuando decide escribir un libro de jeques, ¿realiza alguna clase de
investigación previa? ¿En qué consiste la misma?
Hace varios años, leí el primer libro de
"jeques", El árabe de E.M. Hull, escrito en los años veinte,
que luego fue llevado al cine protagonizado por Rodolfo Valentino.
Este libro estableció las fantasías relacionadas con los romances
sobre jeques: el exótico y seductor "príncipe del desierto" con su
fabulosa riqueza, un hombre que atrae a la heroína, casi (pero
no del todo) contra su voluntad, a un lugar extranjero completamente
extraño a todo lo que ella conoce. Empecé con esas fantasías y
construí a partir de allí. Honestamente, he realizado muy poca
investigación sobre la vida real de los jeques porque la fantasía no
tiene mucho que hacer con la realidad. Investigué los jets ejecutivos
y la ciudad de Nueva York porque los necesitaba para la historia, pero
por otra parte, esa novela de la década de 1920 fue mi investigación
primaria.
3) ¿Por qué piensa que las novelas de
jeques son tan populares entre las lectoras?
Porque con esas
fantasías: la del extranjero exótico que es tan sexy y
la heroína que se siente incapaz de resistirse cuando él se propone
seducirla... ¿A quién no le gustaría un hombre como ese? La riqueza
fabulosa no viene mal tampoco.
4) ¿Cree usted que el actual panorama
político mundial incide o incidirá negativamente sobre el atractivo
que ejercen las novelas de jeques?
Estaba preocupada por
eso ya que Cuando te conocí se publicó en inglés sólo unos
meses después de los ataques del 11 de septiembre y temí que eso
pudiera impactar en la popularidad de mi libro. Pero se vendió
bastante bien.
Pienso que no tendrá un gran impacto simplemente porque los jeques del
mundo del romance son, ante todo, pura fantasía. Tienen muy poco que
ver con el panorama político mundial, como ocurre con los cuentos de
Simbad y Aladino.
Agradezco enormemente
la buena disposición de la Sra. Gail Dayton para responder a mis
preguntas.
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