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Michael ha heredado de su primo
John el título de conde de Kilmartin, el prestigio, las propiedades,
la fortuna... pero lo único que siempre ha deseado tener es
precisamente lo que jamás podrá alcanzar. Porque Michael está
secretamente enamorado de Francesca Bridgerton, la viuda de John,
que durante años lo ha querido como a un amigo, como a un fiel
confidente. ahora Michael tiene que escapar de la tortura de
su propia conciencia, del sentimiento diario de estar traicionando a
su primo, el hombre que más quería en el mundo. Su muerte le
ha proporcionado la riqueza y posición, y se niega a aceptar que
también sea la puerta al amor de su vida. Cuando regresa de su
voluntario exilio en la India, Michael descubre que la atracción por
Francesca no ha hecho sino crecer con el tiempo. Ella tiene
que decidir ahora si está dispuesta a reiniciar su vida, buscar un
nuevo amor... ¿será capaz de descubrir que siempre lo ha tenido a su
lado?
LA ÚNICA MUJER A LA QUE SIEMPRE
HABÍA AMADO...
El día que conoció a Francesca
Bridgerton, Michael probó por primera vez el dulce sabor del amor y
el amargo gusto de la desesperación. Porque ella era la única
de las muchas mujeres que había conocido que le inspiraba auténtica
pasión, pero era también la mujer de su primo John, al que quería
más que a un hermano. Tan sólo desearla era una tortura, y le
provocaba un sentimiento de culpa que intentaba ocultar tras capas
de cinismo y frivolidad. Cuando las cosas cambian
trágicamente, Michael se encuentra aún peor. Porque estar solo
junto a Francesca en la enorme mansión, cuando la barrera de su
propia conciencia es lo único en la tierra que le impide estrecharla
en sus brazos, es más de lo que puede soportar. Tras los años
de separación, ninguno de ellos es el mismo. Michael trae de
la India sus propios secretos, Francesca ha tomado nuevas
decisiones. Pero ¿será su amor lo bastante fuerte para alejar
el fantasma de John?
...ERA LA
ÚNICA A LA QUE NO PODÍA TENER
Francesca
siempre ha sido la más introvertida y sensible de la tumultuosa
familia Bridgerton. La suya parecía una vida estable y serena,
hasta la repentina y trágica desaparición de John, el hombre al que
amaba sobre todas las cosas. Pero ella es una Bridgerton, y
como sus extraordinarios hermanos y su valerosa madre, sabe salir
adelante. Lo único que no puede entender es cómo Michael, el
más íntimo amigo que ella y John tuvieron, no está a su lado en los
momentos más importantes. Le duele su extraño distanciamiento,
porque ella es la única que sabe ver el extraño brillo en sus ojos,
un brillo que revela mucho más que la vida de despreocupación y
libertinaje que utiliza como fachada. Algo en su interior le
dice que debe dar un pequeño paso, apenas un gesto, para que el
secreto de Michael salga por fin a la luz. Pero esa misma voz
le dice también que cuando lo haga su propia vida cambiará para
siempre. |