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Argumento:
Por la mañana paseaba a
caballo. Por la noche caminaba por las callejuelas del West End. Adam Hawthorne,
conde de Blackwood, había pasado casi ocho años en el ejército, viviendo al aire
libre, y le resultaba casi imposible dormir si antes no andaba un rato.
Sus salidas nocturnas se
habían convertido en una costumbre, y Adam conocía cada rincón de aquella zona
de Londres.
Sabía exactamente cuál era la casa del conde de Fenwick, una enorme mansión
georgiana en Brook Street. Lo que no sabía era qué lo había conducido hasta allí
esa noche.
Adam soltó un juramento para sus adentros. “¡Por el amor de Dios, la chica es
amante del viejo!” Se había malvendido a sí misma a cambio de ropas caras y
paseos en elegantes carruajes. Conocía a las mujeres como Jillian Whitney. Había
estado a punto de casarse con Caroline Harding, y lo habría hecho si no la
hubiera sorprendido en la cama con su primo Robert.
La mansión se perfilaba delante. Una docena de ventanas estaban iluminadas. Se
preguntó cuál sería la habitación de Jillian…
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