|
La joven
heredera americana Clara Wilson no podía haber empezado peor su
estancia entre la alta sociedad de Londres. Una pequeña
equivocación la lleva al baile equivocado: en lugar de
caballerosos aristócratas en busca de esposa, se encuentra
envuelta en los juegos inconfesables de los miembros más
libertinos de la ciudad. La confusión se aclara, pero no antes
de que conozca a un misterioso enmascarado de ojos verdes, ni
antes de que éste la bese con pasión en un oscuro rincón de la
sala. Aunque Clara evita el escándalo, no puede dejar de pensar
en aquel hombre seductor y extraño que dejó una huella
imborrable en sus labios. Su familia, sus amigos y su sentido
común le piden que lo olvide y se busque un marido honorable,
fiel y honrado. Pero el corazón le exige que arriesgue su
reputación y su futuro en aras de una pasión que no puede
sofocar.
LLEGÓ BUSCANDO UN FUTURO
RESPETABLE...
Clara llegó a Londres
siguiendo los pasos de su hermana Sophie y de otras jóvenes
norteamericanas, que buscaban elevar el estatus de su familia
casándose con algún aristócrata inglés sobrado de títulos y
necesitado de dólares. La alta sociedad inglesa recibía a estas
jóvenes del otro lado del océano con una mezcla de curiosidad y
resentimiento, de manera que Clara tiene que andarse con cuidado
para no dar pie a ningún escándalo. Pero aunque ha llegado
buscando respetabilidad, su corazón le pide aventura, pasión y
riesgo... como el que supone el hombre más atractivo y con peor
reputación de toda Inglaterra.
... PERO EL ESCÁNDALO RESULTÓ
SER MUCHO MÁS SEDUCTOR
Seger Wolfe, marqués de
Rawdon, no se cita nunca con la misma mujer en una semana. Y
sólo lo hace con mujeres casadas. Son algunas de sus reglas de
oro, las mismas que le han permitido seducir a medio Londres y
evitar cualquier compromiso. Sin embargo, en los momentos de
soledad, su corazón echa de menos un amor más profundo y
verdadero, como el que conoció años atrás. Seger siempre se las
arregla para dejar de lado esos pensamientos. Hasta que el
destino pone en su camino a una joven a la que nunca debería
haberse acercado. Cuando Seger piensa con la cabeza, sabe que
debe resistirse a la tentación... pero al parecer su cuerpo toma
sus propias decisiones. |