SÓLO QUERÍA
RELAJARSE EN UNA ISLA PERO SE ENCONTRÓ CON UN MUNDO DE NUEVAS SENSACIONES
DEL QUE DIFÍCILMENTE PODRÍA ESCAPAR...
En la cima de una colina cubierta de nieve se
encuentra la mansión Wyatt, como si de una corona se tratase, con
cristaleras que brillan como joyas antiguas. Esta opulencia significa
éxito y felicidad.
Pero, en la víspera del 80 cumpleaños del rico
filántropo Cecil Wyatt ni todo el dinero del mundo conseguiría el retorno
de su nieto desaparecido William.
Lo único seguro de todo esto es que hay algo turbio.
La familia, la policía y los medios de
comunicación han intentado en vano descubrir el destino del joven.
Al mismo tiempo, en una isla paradisíaca, Kate
Donovan espera en vano a su novio. Sin ni siquiera imaginárselo, una noche
se encuentra entre los brazos de un hombre magnético que le hace sentir lo
que su chico nunca consiguió.
Después de caer rendida antes los encantos del
carismático aunque opaco Mitchell, Kate se ve involucrada en una madeja de
traiciones y remordimientos.
Mientras, la policía de Chicago estrecha sus
sospechas sobre la desaparición de William, la ingenua de Kate desvela su
nombre sin saberlo.
Con calma, inteligencia y la ayuda de un hombre –sea
o no peligroso para ella- Kate declara en abierto el amor de su vida.